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As Votes are counted, Losses Mount for Republicans in California

 

Spanish version follows below.

It was not a good weekend for Republicans in California. As votes from last week continue to be counted, it became clear that two more congressional districts held by the GOP were lost to Democrats. The Golden State which looks bluer and bluer even in areas that were once strongholds of the GOP, like Orange County.

After 30 years in office, Rep. Dana Rohrabacher, who cast himself as a hardcore Trump supporter, lost his congressional seat in one of the most conservative areas of Orange County, district 48th, to Democrat real estate entrepreneur Harley Rouda.

The significance of this loss could have not been described better than Joe Mozingo and Jazmine did at the LA Times: “The defeat to Democrat real estate entrepreneur Harley Rouda represents a landmark shift away from the GOP for suburban America. No county — no part of a county — has been at the heart of conservatism since the 1960s like the coast between Dana Point and the Los Angeles County line.”

For decades, Rohrabacher never had a serious contender. His victory was all but guaranteed — until discontent against Trump started to grow. “The district became much more of an anti-Trump suburb, and he no longer connected to the people there,” explains Tony Quinn, a demographer and California campaign analyst.

Nevertheless, Rohrabacher, who was once a speechwriter for President Ronald Reagan, ran a campaign based on advocating for Donald Trump, hard-line immigration policies, and racism, and was actually one of the few GOP candidates who ran a racist ad in California. That made him one of the best examples of how the divide-and-distract campaign pursued by Republicans failed and how much the hateful message pushed by Trump backfired among voters.

The other district Democrats took from Republicans this weekend was the 25th congressional district, which also represented another victory for women. There, newcomer and former head of a nonprofit that assists homeless people, Katie Hill, unseated two-term Rep. Steve Knight, becoming the first female representative ever in that district. During her campaign, Hill took on Knight’s record on immigration as well as his support of the GOP tax plan and repeal and replacement of Obamacare.

In addition to these two recent Republican loses, Democrats won the 49th district seat, formerly held by GOP Rep. Darrell Issa, who declined to seek reelection. But the number of seats flipped could go higher, as three other GOP-held House races in the Golden State — the 10th, 39th and 45th districts — are still too close to be called. The trend in all three looks good for the Democrats.

As GOP political strategist Mike Madrid said, these GOP losses don’t seem to be a passing change: “This is more than just a bad year. This is essentially a realignment in California politics, and the traditional base that has served the Republican Party no longer exists.”

For the first time in what seems like a long time, California played a key role in national elections. These successes were the work of a lot of people and organizations who engaged voters, particularly the younger, diverse part of the electorate who are overlooked. Last month, we profiled many of the groups who were on the front lines doing that important work. And, it looks like it’s paid off.

Also, let’s not forget, this decline began in earnest following Pete Wilson embrace’s of Prop. 187 in 1994. Since then, Latinos have changed the political dynamics in the state as more Democrats have won races up and down the ballot. This year, Trump magnified the hateful rhetoric and helped hasten the change — even in areas that were once GOP bastions. In California, like so many other parts of the country last week, Trump’s hate and racism were rejected resoundingly.

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A medida que se cuentan los votos, las pérdidas aumentan para los republicanos en California

No fue un buen fin de semana para los republicanos en California, ya que durante el conteo de votos quedó clara la pérdida de dos Distritos más a manos de representantes demócratas, pintando así al “Estado Dorado” de un tono cada vez más azul incluso en áreas que una vez fueron “fortalezas” del partido republicano, como el Condado de Orange.

Después de 30 años en el cargo, el Representante Dana Rohrabacher, quien se promovió como un partidario incondicional de Trump, perdió su escaño en el Congreso en una de las áreas más conservadoras del Condado, el distrito 48, ante el empresario demócrata de bienes raíces Harley Rouda.

El significado de esta pérdida no pudo haber sido mejor descrito de como lo hicieron Joe Mozingo y Jazmine en el periódico LA Times: “La derrota ante Harley Rouda representa un cambio crucial que aleja a los suburbios de América del Partido Republicano. Ningún condado – ni ninguna parte de un condado-, ha estado tan anclado al corazón de los conservadores desde la década de 1960, como lo había estado la costa entre Dana Point y la línea del Condado de Los Ángeles “.

Durante décadas, Rohrabacher nunca tuvo un contendiente de relevancia. Su victoria estaba casi garantizada. Hasta que el descontento contra Trump comenzó a crecer. “El distrito se convirtió en un suburbio anti-Trump, y ya (Rohrabacher) no conectaba con la gente de allí”, explica Tony Quinn, un demógrafo y analista de campaña de California.

Sin embargo, Rohrabacher, quien alguna vez fue redactor de discursos para el presidente Ronald Reagan, llevó adelante una campaña basada en el apoyo absoluto a Donald Trump, políticas antinmigrantes y racismo -siendo incluso uno de los pocos candidatos que utilizó un anuncio racista en California-. Todo lo cual lo convirtió en uno de los mejores ejemplos acerca de cómo la campaña de “dividir y distraer”, sostenida por los republicanos, y el mensaje de odio liderado por Trump, fracasaron entre los votantes.

El otro distrito que los demócratas tomaron de los republicanos este fin de semana fue el 25, que también representó una victoria para las mujeres. Allí, la recién llegada a la política y ex directora de una organización sin fines de lucro que asiste a personas sin hogar, Katie Hill, superó al representante de dos períodos Steve Knight, convirtiéndose en la primera mujer en representar a ese distrito. Durante su campaña, Hill resaltó la postura antinmigrante de Knight, así como su apoyo al plan de impuestos del partido republicano y la derogación y reemplazo del Obamacare.

Además de estas dos recientes pérdidas, ya los demócratas se habían asegurado otro escaño cuando el Representante del distrito 49 del partido republicano, Darrell Issa, se negó a buscar la reelección. Pero el número de escaños que pasarían del color rojo al azul, podría incluso aumentar, ya que los distritos 10, 39 y 45, permanecen en un conteo de votos muy estrecho con una tendencia en los tres, que parece favorecer a los demócratas.

Y es que estas pérdidas del partido republicano no parecen ser un cambio pasajero, tal y como lo señala el estratega político de ese partido, Mike Madrid: “Esto es más que un mal año. Esta es esencialmente una realineación en la política de California, y la base tradicional que ha servido al partido republicano ya no existe “.

Por primera vez en largo tiempo, California jugó un papel clave en las elecciones nacionales. Y hay que decirlo: gran parte de ello se debe al trabajo de muchas personas y organizaciones que movilizaron a los votantes, en particular, a los grupos de las minorías y los más jóvenes del electorado, que son usualmente los más ignorados.

Pero además, no debemos pasar por alto que este movimiento comenzó varios años atrás, en 1994, tras el apoyo de Pete Wilson a la Proposición 187 que proponía negarle a los inmigrantes indocumentados servicios sociales, médicos y educación pública. Desde entonces, los latinos han cambiado la dinámica política en el estado a medida que más demócratas han sido electos en las urnas. Este año, Trump magnificó la odiosa retórica y ayudó a acelerar el cambio, incluso en áreas que alguna vez fueron bastiones del Partido Republicano, pero en California, así como en muchas otras partes del país, el odio y el racismo de Trump fueron rechazados de manera contundente en las elecciones de medio término de la semana pasada.