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New Americans And Latinos In California Have The Power To Change The Direction Of The Country In The Midterm Elections

 

(Spanish version follows below)

This year, in many states, Republicans have used racist ads to fire up their base up for the upcoming midterm elections. In others, voting suppression continues to be a big problem, like in Dodge City, Kansas, a Latinx-majority city, where the only polling location was moved outside the city limits and cut off to public transportation. And while this is happening, access to healthcare continues to be a vital issue in many parts of the country. Texas, for example, remains one of the highest uninsured and underinsured states in the country.

However, this is not the reality in California. Here the racist ads haven’t even been tried. Accessibility to vote makes us one of the top three states in the nation where it is easier to cast a ballot, and the percentage of people without health insurance continues to decline, even as Republicans have sought to roll back the Affordable Care Act.

Another element that is different in California this election is that our votes could decide who controls Congress. For many years, it has felt like the state wasn’t really relevant to national politics. But this year it’s not only important, but it’s a decisive player in the upcoming election and therefore, in terms of where the country is heading.

California has over half a dozen seats up that are up for grabs. That’s more than a quarter of the 23 that Democrats need to seize the majority in the House. In addition, the growing Latino population in California is politically active and pro-Democrat, which has happened in response to the hostile tone of Republicans. According to a Pew Research report, 67% of Latinos say the current administration’s policies have been harmful to them – a much higher share than during the administration of either Democrat Barack Obama (15% in 2010) or Republican George W. Bush (41% in 2007).

Besides that, many areas of the state are seeing mobilization like they never have before. Many organizations and volunteers, in an unprecedented effort, have been working tirelessly to mobilize and engage voters in their communities, throughout the state, particularly in those areas where residents have been historically marginalized or shut out of the process.

A great example is the Central Valley where two-thirds of people under the age of 25 are Latino and over 50% of them are children of immigrants. There, low voter turnout has been an obstacle for Democrats for a while. But now many of them — particularly young Latinos — are getting involved in voter registration, phone banking, and running campaigns for the first time ever.

Another good example is Orange County, a longtime Republican bastion that now is being seriously threatened by the proactive participation of a very diverse community. White moms and young Asian-Americans and Latinos are going above and beyond, showing up at marches and protests, to make sure their disapproval for the president and local anti-immigrant actions are heard.

And while many Republican candidates are using California as the “example” they don’t want their cities, states, or counties to become, California is growing to be a model for other states on what having more politically representative districts means. New measures in California have taken redistricting away from lawmakers and handed the responsibility for drawing legislative boundaries to an independent citizens commission. The new system takes politicians out of their secured seats and comfort zones, and put them in real competitions, which creates a more fair representation for constituents.

The divisiveness, the anti-immigrant rhetoric, the attacks on minorities and women, and the threats to American values are not fake news. They are all, sadly, real across the country.  But what is also real is that New Americans and Latinos in California have the power to change that on November 6th at the ballot boxes.

So my call to all my fellow Californians, and particularly my Latino community, from now until Election Day is to do your best to not take democracy and our right to vote for granted. Let’s keep counting our blessings and fight back at the polls on Nov. 6. And If making it to the polls will be a challenge, check with your county registrar about early voting locations.

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Cómo California Y Los Latinos Podrían Cambiar El Rumbo Del País El  Próximo 6 De Noviembre En Las Elecciones De Medio Término

Este año, en muchos estados, los republicanos han usado anuncios publicitarios racistas para exaltar los ánimos de su base de cara a las próximas elecciones. En otros, la supresión del voto sigue siendo un gran problema, como en Dodge City, Kansas. En esta ciudad de mayoría latina, el único centro de votación fue cambiado a una locación fuera de los límites de la ciudad a la que no llega ningún medio de transporte público. Y mientras esto sucede, el acceso a la atención médica sigue siendo un problema vital en muchas partes del país. Texas, por ejemplo, sigue siendo uno de los estados con el mayor número de personas sin seguro médico, en el país.

Sin embargo, esto no es la realidad en California. Aquí los anuncios racistas realmente no funcionan. La accesibilidad electoral nos convierte en uno de los tres estados principales de la nación donde es más fácil votar, y el porcentaje de personas sin seguro de salud continúa disminuyendo, a pesar de los esfuerzos de los republicanos que intentaron revertir la atención asequible.

Otro elemento que es diferente para esta elección, en California, es que durante varios años, el estado no había tenido relevancia para la política nacional, pero ahora no solo es importante, sino que también es un actor decisivo en las próximas elecciones. Nuestros votos realmente podrían decidir quién controla el Congreso y podrían incluso, definir el rumbo hacia dónde se dirige el país.

En California se encuentran más de media docena de cargos para la Cámara de Representantes, que están en juego. Eso es más de la cuarta parte de los 23 cargos que los Demócratas necesitan para apoderarse de la mayoría de la Cámara. Además, la creciente población latina en el estado es más activa y madura desde el punto de vista político y se identifica mayoritariamente con candidatos demócratas, lo que ha sucedido en respuesta al tono hostil de los republicanos. Según un informe del Centro de Investigaciones Pew, el 67% de los latinos dice que las políticas de la administración actual les han afectado negativamente, una proporción mucho mayor que la reportada durante la administración del demócrata Barack Obama (15% en 2010) o del republicano George W. Bush (41% en 2007).

Además de eso, numerosas áreas del estado están atestiguando un movimiento nunca antes visto. Muchas organizaciones y voluntarios, en un esfuerzo sin precedentes, han estado trabajando incansablemente a lo largo de todo el estado para movilizar e involucrar a los votantes en sus comunidades, y particularmente en aquellas zonas en donde los residentes han sido históricamente marginados o excluidos del proceso electoral.

Un ejemplo muy interesante es el Valle Central, donde dos tercios de las personas menores de 25 años son latinas y más del 50% de ellas son hijos de inmigrantes. Allí, la baja participación de votantes ha sido un obstáculo para los demócratas. Pero ahora muchos de ellos, especialmente los jóvenes latinos, se están involucrando por primera vez en el registro de votantes, en la ejecución de campañas locales y el llamado a votantes vecinos en bancos de llamadas telefónicas.

Otro buen ejemplo es el Condado de Orange, un bastión republicano de larga data que ahora está siendo seriamente amenazado por la participación proactiva de una comunidad muy diversa donde las madres blancas y los jóvenes asiático-americanos y los latinos, se presentan en marchas y protestas para levantar su voz en contra de las acciones del presidente y las movidas anti-inmigrantes empujadas infructuosamente por algunos republicanos.

Y aunque muchos candidatos republicanos están usando a California en sus mítines políticos, como el mal ejemplo que sus ciudades, estados o condados no deben seguir, el estado dorado está convirtiéndose en un modelo para otros, en lo que se refiere a tener distritos más representativos políticamente.

Medidas adoptadas recientemente en California sobre la responsabilidad para establecer límites legislativos, quitó el poder de la redistribución distrital a los legisladores y lo entregó a una comisión de ciudadanos independientes. Dicho de una manera más simple: el nuevo sistema saca a los políticos de sus asegurados cargos durante años, y los coloca en contiendas reales, al tiempo que crea espacio para una representación más justa de los electores en sus Distritos.

La división, la retórica antiinmigrante, los ataques a las minorías y las mujeres y las amenazas a los valores estadounidenses no son noticias falsas, lamentablemente todas son reales. Pero lo que también es real es que los nuevos estadounidenses y latinos en California tenemos el poder de cambiar eso el 6 de noviembre en las urnas electorales.

Entonces, desde ahora y hasta el día de las elecciones, mi llamado a todos mis vecinos californianos, y especialmente a la comunidad latina, de la cual soy orgullosamente parte, es a no dar por sentado la democracia y la capacidad de votar que tenemos y mantenernos en pie de lucha a través del voto.