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La reforma tiene sentido ahora más que nunca

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20/01/10 a 5:13pm

La Creencia Convencional en la Mira: Por qué es prematuro declarar la muerte de la reforma migratoria

La reforma tiene sentido ahora más que nunca

Resuelve un problema, supone más contribuyentes, reduce costos y restaura el estado de derecho

Washington, D.C.  –  Durante meses varios críticos en Washington han estado más que listos para escribir el obituario de la reforma migratoria integral por lo cual es predecible que estén echando mano de los resultados de la elección especial de ayer en Massachusetts para desempolvar sus borradores.

Pero he aquí por qué estos críticos – y la creencia convencional- están equivocados al descartar el tema de la reforma migratoria.

Como evidencian los resultados de la elección de Massachusetts, los estadounidenses siguen molestos y frustrados con el status quo. Quieren acciones reales sobre asuntos reales que beneficien al trabajador estadounidense promedio. Quieren que los políticos se centren en solucionar problemas y no en acumular puntos en su beneficio.

Quieren que se creen trabajos, que nuestra economía se recupere, y que el sistema tributario sea justo.

Cuando de reforma migratoria se trata, los ingredientes están disponibles para una solución que funcione y beneficie a Estados Unidos: una solución bipartidista que tenga apoyo en todo el espectro político; que requiera que todos los que estén aquí sin documentos se regularicen, paguen impuestos, paguen una multa, y se coloquen al final de la fila.

Los votantes no estarán satisfechos si otro problema es ignorado: el costo del retraso es enorme: más ilegalidad; el estado de derecho minado. Presupuestos más altos para pagar por deportaciones ineficaces, y mayor explotación de trabajadores indocumentados en manos de empleadores inescrupulosos, lo que deprime aún más los salarios de todos los estadounidenses.

“La reforma migratoria es un asunto único que resuelve un problema que todos los estadounidenses piensan que es real y que supone beneficios duraderos para todos y no sólo para los indocumentados”, declaró Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice.

“Que el cielo ayude a la nación si nuestros políticos no pueden encontrar consenso en un asunto que genera más contribuyentes, más ingresos, mejora el estado de derecho, y reduce la inmigración indocumentada. La reforma de nuestro sistema migratorio es otro acto de sentido común que ayudará a nuestra economía y contribuirá a que los estadounidenses se recuperen”, agregó Sharry.

No sólo es la necesidad de la reforma migratoria más apremiante ahora que ayer, sino que los componentes políticos del tema no han cambiado tras la elección de Massachusetts. Los demócratas todavía tienen que demostrar que pueden solucionar problemas difíciles como la reforma migratoria; y los republicanos todavía tienen que demostrar que pueden enfrascarse en un debate migratorio sin satanizar a los latinos o sacrificar el progreso y el sentido común sólo para impresionar a su base.

“Los obituarios de la reforma migratoria se han escrito prematuramente,  pero los hechos que hacen imperativo reformar el sistema de inmigración están vivos”, dijo Sharry.  “La economía lo necesita, el pueblo estadounidense lo necesita, y los tiempos lo demandan. El Congreso debe adoptar una vía bipartidista para arreglar un sistema que legisladores de los dos bandos  del espectro político están de acuerdo que está quebrado”.

La reforma migratoria se puede hacer, se debe hacer y se debe hacer este año. Las razones son las siguientes:

1)      El pueblo estadounidense está cansado de los políticos que se quejan de asuntos como el deteriorado sistema migratorio pero no resuelven nada. Una amplia mayoría de demócratas, republicanos e independientes apoyan la reforma migratoria integral que requiera que los inmigrantes indocumentados se legalicen, en lugar de que haya una deportación masiva y sólo medidas restrictivas. No hay otro tema en el que la opinión convencional ha estado tan  desatinada en relación con los hechos, y con los políticos que continúan sin entender al pueblo estadounidense respecto a este tema.

2)      Arreglar el deteriorado sistema de inmigración es parte de arreglar la economía del país, porque no podemos restablecer la justicia del sistema con unas bases endebles. La reforma migratoria integral añadiría 1.5 trillones de dólares a la economía estadounidense, subiría los salarios de todos los trabajadores, y ayudaría a generar cerca de un millón de trabajos. Es crucial para estabilizar industrias importantes, y reducir la competencia desleal por empleos entre los más necesitados que favorece a los patrones inescrupulosos y deja en desventaja a los empleadores honestos y a los propios trabajadores.

3)      La reforma migratoria siempre habría sido un esfuerzo bipartidista. Contrario a otros asuntos, como la reforma de salud, la coalición que busca la promulgación de la reforma migratoria integral siempre ha sido de naturaleza bipartidista, y el proyecto (de ley) siempre requeriría del apoyo de los dos partidos, Demócrata y Republicano, para convertirse en ley. Es por eso que el senador demócrata de Nueva York, Charles Schumer,  ha abordado al senador republicano de Carolina de Sur, Lindsey Graham, desde un principio, para tratar de trabajar en una propuesta bipartidista. La elección de Massachusetts, no cambia esa realidad ni un ápice.

4)      Los latinos y otros votantes inmigrantes quieren acción y la quieren ahora. El presidente y los líderes demócratas prometieron acción en la reforma migratoria durante sus campañas y los latinos y otros votantes esperan que esos políticos cumplan con sus promesas. Los líderes republicanos también necesitan rehabilitar la imagen de su partido entre los votantes latinos para ser políticamente viables en las próximas elecciones de medio tiempo y en futuras contiendas presidenciales.

Mientras los críticos en Washington mantienen el usual cinismo en su forma de analizar los resultados de esta elección, esperamos que el mensaje más amplio de esta contienda cobre fuerza: los votantes estadounidenses esperan acción y responsabilidad sobre asuntos difíciles.

“La reforma migratoria es un problema estadounidense que requiere una solución bipartidista y que representa una oportunidad real para que ambos partidos demuestren que pueden trabajar juntos, lograr soluciones, y proveer resultados para los estadounidenses”, declaró Sharry. “En lugar del cinismo exhibido por tantos críticos y políticos de Washington, los estadounidenses quieren políticos que provean cambios reales. Irónicamente, dado su pasado bipartidista y su potencial futuro bipartidista, la reforma migratoria tiene mayores posibilidades de promulgación que otras prioridades demócratas, siempre y cuando los líderes demócratas lideren y los líderes republicanos dejen de lado el partidismo dándole paso a la formulación de política pública”.

Para más información vea los siguientes enlaces:

America’s Voice — Harnessing the power of American voices and American values to win common sense immigration reform.

http://www.americasvoiceonline.org