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Reforma Migratoria mediante mensajes de texto

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18/11/09 a 9:11am por Maribel Hastings

Esta noche el congresista demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, conduce un “town hall” telefónico para discutir los lineamientos del plan de reforma migratoria que asegura pretende presentar próximamente.

Donde antes se convocaban marchas, ahora el movimiento pro reforma migratoria está echando mano de las redes sociales y de la tecnología para movilizar a la gente y ejercer presión política ante el Congreso y la Casa Blanca. Esta vez la orden del día son los mensajes de texto.

Esta noche, por ejemplo, la campaña nacional Reforma Migratoria Pro América convocó al público a celebrar reuniones en sus casas, Iglesias, salones de clase, o centros comunitarios para participar de una conversación nacional con Gutiérrez en la que se anticipa también intervengan los congresistas demócratas Nydia Velázquez, de Nueva York, presidenta de la bancada latina del Congreso, y Raúl Grijalva, de Arizona.

La campaña está usando mensajes de texto por celular para movilizar al público. Por ejemplo, para inscribirse en la campaña nacional las personas marcan el número 69866 y envían la palabra JUSTICIA como un texto. De esta forma quedan registrados y la campaña los contacta, también a través de mensajes de texto, para notificarle cuando necesitan la ayuda del público ya sea para hacer llamadas o enviar faxes a la Casa Blanca o el Congreso, o para participar de eventos programados. Para el “town hall” de esta noche, la gente debía enviar el texto LLAMA al 69866 y la campaña lo contactaría por la noche para que escuche la llamada.

Gutiérrez se ha convertido en el abanderado de los esfuerzos por la reforma en la Cámara Baja buscando no sólo movilizar a la población interesada en apoyar a esa reforma sino ejerciendo presión ante el liderazgo de su propio Partido Demócrata que todavía no presenta proyectos de reforma ni en el Senado ni en la Cámara Baja.

El viernes la Secretaria de Seguridad Nacional (DHS), Janet Napolitano, aseguró que tanto la administración Obama como el Congreso son capaces de abordar varios temas al mismo tiempo. Pero la pregunta que muchos se hacen es si ciertamente el Congreso discutirá el tema de la reforma antes de que la política de año electoral en 2010 frene cualquier esfuerzo.

En 2010 hay elecciones de medio tiempo. Un total de 36 senadores y toda la Cámara Baja enfrentan la reelección.

La oposición a la reforma ha provenido de los dos partidos políticos: republicanos que la tildan de amnistía y demócratas moderados y conservadores que temen que el tema migratorio pueda costarles la reelección.

En el Senado la cifra de republicanos que apoyaría un plan de reforma integral se ha ido reduciendo y entre los demócratas, la reforma perdió a su principal defensor y promotor, el senador Ted Kennedy. Del lado republicano, el senador John McCain, quien sometió un proyecto bipartidista junto a Kennedy, no parece inclinado esta vez a involucrarse en el tema.

En el lugar de estos dos políticos figuran el senador demócrata de Nueva York, Charles Schumer, presidente del panel de Inmigración del Senado, y Lindsey Graham, senador republicano de Carolina del Sur. Schumer asegura que está negociando con senadores de ambos partidos el lenguaje de la potencial medida y ha sido claro al decir que la vía de legalización no será sencilla.

Aunque no se han presentado proyectos de ley, han surgido discusiones sobre lo que debe o no debe contemplar un proyecto de ley que muchos esperan ofrezca una vía de legalización para más de 12 millones de indocumentados en Estados Unidos.

La reforma fue una de las promesas de campaña que formuló el presidente Barack Obama quien aseguró que en el primer año de su presidencia la promulgaría. Ese primer año se cumple el 21 de enero de 2010, cuando se espera que al menos haya indicios de que se dará luz verde al debate migratorio.