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Niños ciudadanos de padres indocumentados piden freno a la separación familiar

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27/07/10 a 10:30pm por Maribel Hastings

Por Maribel Hastings –Se calcula que en Estados Unidos hay más de cinco millones de niños cuyos padres o madres son indocumentados, y más de dos terceras partes de esos niños son ciudadanos estadounidenses. Más de 500 de ellos, de diversas partes del país, pedirán hoy frente a la Casa Blanca un freno a las deportaciones y la separación familiar.

En el comunicado de prensa enviado por los grupos que organizan la manifestación, Kyle, de 15 años de edad, dice: “Muchos de nosotros hemos sufrido por demasido tiempo porque nuestros padres han sido arrestados, están en centros de detención o han sido deportados. El presidente Obama no ha cumplido su promesa. Se ha olvidado de nosotros y nos sabemos por qué”. Kyle es ciudadano al igual que su mamá. Su hermana murió en Irak hace dos años. Su papá enfrenta un proceso de deportación.

Este año se han presentado varios reportes documentando cómo el limbo migratorio de los padres afecta la vida de niños ciudadanos, particularmente cuando los padres son detenidos y eventualmente deportados.

La organización First Focus, por ejemplo, encontró que uno de los efectos es que los niños pueden terminar en manos del sistema estatal de protección infantil y una vez ese menor ingresa al sistema, los padres enfrentan grandes obstáculos para recuperar a sus hijos arriesgando “la separación permanente e innecesaria” entre padres e hijos.

First Focus y la Red Nacional de Bienestar Infantil recomendaron que se permita a los jueces de inmigración considerar el potencial daño que ejerce sobre un niño ciudadano la deportación de su madre o de su padre.

Recomendaron además que el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) considere el bienestar de niños y familias en todas las actividades que conduce la agencia y que las autoridades permitan que los niños puedan permanecer con familiares en lugar de ingresarlos al sistema estatal.

Hace unos meses, el Instituto Urbano presentó otro reporte sobre el efecto de las redadas sobre hijos de inmigrantes detenidos y deportados.

El análisis “Enfrentando nuestro Futuro: los niños y las secuelas de la aplicación de leyes migratorias”, encontró que el trauma de la separación familiar genera toda una serie de secuelas: desórdenes alimenticios, insomnio, retraimiento, agresividad, problemas escolares, y carencias económicas.

“La nación construye su propio futuro invirtiendo en el futuro de los niños, gastando miles de millones de dólares anualmente en educación, cuidados médicos, previniendo el abuso infantil, y proveyendo la ayuda para suplir necesidades de vivienda o de alimentación. Sin embargo, contrario a otros niños en este país, los niños de indocumentados viven con el temor de que sus padres serán arrestados, detenidos o deportados”, dice el estudio.

“Más de la mitad de los niños en nuestro estudio lloraban con mayor frecuencia o tenían miedo, más de una tercera parte se mostraron ansiosos, retraídos, enojados, en extremo dependientes, o agresivos. Una mayoría de estos niños experimentó cuatro o más de estos cambios de conducta”, agrega.

Pero señala que no pueden determinarse las secuelas a largo plazo que todos estos cambios puedan tener en los niños.

Muchas familias afectadas optan por llevarse a los niños estadounidenses a los países de origen de los padres deportados.

El análisis pide que “el Congreso modifique las leyes actuales para tomar en cuenta las circunstancias y los intereses de todos los niños (afectados), especialmente los niños que son ciudadanos estadounidenses, durante los procesos de deportación”.

Maribel Hastings es Asesora Ejecutiva y Analista de America’s Voice

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