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Este país ya no es la tierra prometida para muchos inmigrantes y sus familias

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Para los inmigrantes, Estados Unidos representaba la tierra prometida, ese país de las oportunidades donde los sueños se hacían realidad si trabajabas duro. Todos salimos de nuestros países en busca de una mejor vida, no de una peor, y este país siempre ha ofrecido la oportunidad de progreso que todos anhelamos

La animadversión contra la comunidad inmigrante se intensifica con el paso de los días, y este gobierno no pierde la más mínima oportunidad para demonizarnos. Trump nos compara con serpientes venenosas, con pandilleros, con delincuentes y quiere convencer al país de que los inmigrantes en vez de aportar a la sociedad nos aprovechamos de la buena fe y de los servicios sociales que se nos ofrecen.

La realidad es que la gran mayoría de nosotros trabajamos duro y muchas veces hacemos los trabajos que la mayoría de las personas no quieren hacer. Es decir, no estamos aquí para robarle el trabajo a nadie, sino para sacar adelante a nuestras familias.

Sólo una persona que ha dejado su país de origen de forma definitiva entiende de sacrificios, de limitantes, de ajustes y adaptación. Sabemos agradecer al país que nos abrió la puerta, no somos víboras que muerden la mano que los alimenta.

Estos son tiempos difíciles para todos, pero precisamente es en los tiempos difíciles cuando mostramos nuestra fortaleza; estamos aquí y somos miembros de esta sociedad, le guste o no al presidente de este país.

No se llega a la tierra prometida sin pasar por el desierto. Todo en la vida pasa y esto también pasará.