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DREAM Act: La otra promesa

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15/11/10 a 4:19pm por Maribel Hastings

WASHINGTON – La deportación de Jessica Colotl, una estudiante indocumentada de Georgia, fue diferida por un año, pero la joven podría ser deportada cuando se gradúe de Ciencias Políticas de la Universidad Estatal Kennesaw. La semana pasada fue hallada culpable de manejar sin licencia y esta semana fue sentenciada a tres días de prisión. Jessica, traída por sus padres a Estados Unidos cuando tenía 11 años, se considera “una estadounidense sin papeles”.

El Congreso reanudó esta semana su corta sesión poselectoral y tiene en sus manos aprobar el proyecto DREAM Act que ayudaría a cientos de miles de jóvenes como Jessica a vivir sin el espectro de la deportación.

La medida, que concede una vía de legalización a jóvenes que completen cuando menos dos años de universidad o se inscriban en el servicio militar, cobró un soplo de vida esta semana cuando el líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, anunció que la llevará al pleno como proyecto independiente. Esto ocurrió 24 horas después que el presidente Barack Obama se reunió con tres líderes hispanos del Congreso y que la Casa Blanca emitió una declaración señalando que antes de levantar la sesión, el Congreso saliente debe aprobar el DREAM Act.

En la lucha política de su vida por ser reelecto en Nevada, Reid, prometió llevar la medida al pleno independientemente de los resultados electorales. Reid ganó gracias al voto latino. En su favor pesa que ya trató este año de incorporar el DREAM Act, sin éxito, al plan de gastos del Departamento de Defensa. Ningún republicano votó a favor de proceder con el debate. Ahora hay una nueva oportunidad para que esos senadores republicanos que en el pasado apoyaron el DREAM Act y que argumentaron que el plan de Defensa no era el vehículo adecuado para avanzar el proyecto, lo apoyen.

Asimismo, la presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, quiere llevar el DREAM Act a debate antes de que los republicanos asuman el control cameral en enero.

Si es así, ya era hora. La Cámara Baja no ha considerado ninguna medida de alivio migratorio en los pasados años. El asunto se mantuvo a raya por temor de afectar a demócratas en distritos moderados o conservadores. De todos modos, muchos perdieron el 2 de noviembre.

Un nuevo sondeo de Lake Research Partners para America’s Voice encontró que 66% de los estadounidenses apoya el DREAM Act: 81% de demócratas, 57% de republicanos y 60% de independientes.

La pregunta es si esos demócratas moderados y conservadores requeridos para avanzar el DREAM Act con la menor cantidad posible de republicanos deciden despedirse haciendo algún bien a 800 mil jóvenes que sólo quieren aportar su talento académico o servir militarmente. Jóvenes que no llegaron aquí por voluntad propia.

Los demócratas pueden demostrar el espinazo que no han tenido en los pasados años avanzando algo que siente las bases para una eventual reforma migratoria y evidenciar resultados para los votantes hispanos que los han apoyado en las buenas y en las malas.

Los republicanos, por su parte, podrían comenzar a sacudirse la imagen de antiinmigrantes o mantener el discurso ofensivo que no conduce a nada. El congresista republicano electo de Florida, David Rivera, dijo en el programa Al Punto, de Jorge Ramos, que “hay que bajar el tono y la retórica y enfocarnos en resultados para nuestra comunidad”. Entre esos resultados mencionó el DREAM Act.

Que sus colegas coincidan está por verse.

También está por verse si el debate migratorio puede superar el punto muerto de las mutuas acusaciones de “antiinmigrantes” o de “oportunistas políticos”.

Jessica Colotl, cientos de miles como ella, nuestra economía y nuestro servicio militar lo agradecerán.

Maribel Hastings es asesora ejecutiva y analista de America’s Voice

* Nota: Gracias a la Georgia Association of Latino Elected officials (GALEO), y la Georgia Latino Alliance for Human Rights (GLAHR) por ayudarnos a contactar a Jessica Colotl.