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Campaña radial cuestiona a legisladores estatales hispanos de Florida por medidas antiinmigrantes

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27/04/11 a 9:46am por Maribel Hastings

WASHINGTON – Mientras Florida, el tercer estado con mayor población indocumentada en Estados Unidos, quiere seguirle los pasos a Arizona aprobando leyes antiinmigrantes, una coalición de organizaciones inició una campaña de anuncios radiales en el Sur del estado cuestionando la postura de algunos políticos hispanos en torno a estas medidas.

Centrados en el papel de la senadora estatal republicana, Anitere Flores, quien patrocina en el Senado de la Florida el proyecto SB2040, una medida similar a la SB1070 de Arizona, el anuncio pregunta: “¿Vale la pena traicionar a sus representados y a sus raíces?”

“Una ley antiinmigrante y antihispana duele… pero duele más cuando uno de los nuestros la patrocina.
 Anitere Flores ha abandonado sus principios y valores… y ha traicionado a los hispanos de la Florida.
 Tenemos una simple pregunta para Anitere Flores… vale la pena traicionar a sus representados y a sus raíces?…

Los anuncios, pagados por Democracia, Inc., SEIU Florida y America’s Voice Education Fund, también cuestionaron al líder de la mayoría republicana de la Cámara Baja estatal, Carlos López-Cantera.

Los grupos le solicitaron a López-Cantera que confirmara por escrito su oposición a la versión cameral del proyecto de ley, la HB 7089. En un comunicado de prensa, señalaron que recibieron la siguiente declaración de López-Cantera: “No creo que la Florida necesite una ley de inmigración propia. Si el proyecto llega ante mí, voy a votar no.” Los anuncios sobre López-Cantera fueron retirados del aire.

Jorge Mursuli, presidente y CEO de Democracia, Inc., indicó que “estamos complacidos de que ésta sea la postura del líder de la mayoría cameral y creemos que su postura representa los mejores intereses del estado de la Florida y de la comunidad hispana que ha jugado un papel tan grande en levantarlo…Lo alentamos a que use su puesto como líder de la mayoría en la Cámara de Representantes de la Florida para frenar la legislación estilo Arizona que actualmente está pendiente en su cámara”.

Flores, por su parte, insiste en que la medida SB2040 no es similar a la de Arizona.

También ha argumentado en medios de prensa que es mejor que sea alguien como ella, con “sensibilidad” hacia el tema de los inmigrantes, quien presente el proyecto en vez de otro senador que optará por una medida más severa porque inevitablemente se aprobará un proyecto migratorio y según la senadora, puede ser más dañino.

La agencia noticiosa Notimex reportó que en un programa televisivo la senadora indicó que “puedo asegurar que si esta ley no la llevo yo, la va a llevar una persona que no tiene la sensibilidad de la importancia de la inmigración como la tengo yo y como la tenemos todos aquí en nuestro condado (Miami-Dade)”.

“Este año va a pasar una ley de inmigración, la diferencia es que si tengo la oportunidad de llevar esta ley yo misma (…) no va a ser una ley antiinmigrante y no va a ser como la de Arizona”, agregó Flores según la agencia.

Pero Mursuli respondió que “la aprobación de legislación antiinmigrante en la Florida sólo es inevitable si nuestros líderes se dan por vencidos. La senadora estatal Flores debería seguir el liderazgo del representante López-Cantera y manifestarse en oposición a cualquier medida antiinmigrante que sea presentada en la Legislatura estatal. Un proyecto de ley que profundiza el involucramiento de la policía en la ejecución de las leyes federales de inmigración inevitablemente minará los derechos civiles de los hispanos y lastimará la reputación de la Florida como un estado que le da la bienvenida al comercio, el turismo y la inversión de Latinoamérica”.

Uno de los argumentos centrales de los grupos es que resulta irónico y vergonzoso que un estado como Florida esté tratando de impulsar medidas de este tipo cuando su economía se sustenta en gran medida con mano de obra hispana, muchos indocumentados como los que laboran los campos agrícolas. También depende del turismo y de muchas inversiones latinoamericanas.

Hace unos días, una coalición de líderes empresariales y religiosos solicitó cordura a la Legislatura estatal de Florida recordándole que este tipo de medidas son contraproducentes en un estado que atraviesa por una crisis económica.

Adam Babington, vicepresidente de asuntos gubernamentales de la Cámara de Comercio de Florida, señaló que “nuestra economía depende de los visitantes extranjeros, del comercio y de los trabajadores inmigrantes. La última cosa que nuestro estado necesita es un debate que ahuyente a los turistas y la inversión internacional, a causa del clima de miedo”.

Y este fin de semana el Arzobispo de Miami y presidente de la Conferencia Católica de la Florida, Thomas G. Wenski, escribió en El Nuevo Herald que “el actual debate sobre inmigración de la legislatura de la Florida amenaza la estabilidad económica de la Florida”.

“Las medidas punitivas dirigidas contra los trabajadores indocumentados crearán una atmósfera de miedo para ellos y sus familias. Al mismo tiempo, estas mismas medidas punitivas alienarán a los residentes legales y a los turistas extranjeros que, debido a su “perfil” étnico, pudieran ser confundidos con inmigrantes indocumentados. Aunque la Iglesia no aboga a favor de la inmigración indocumentada, la Iglesia reconoce la dignidad humana del “extranjero entre nosotros”, el cual, independientemente de su status legal, sigue siendo objeto de derechos, que no le son conferidos por el estado, sino que, de hecho, le son dados por Dios. No podemos olvidar la condición humana básica del inmigrante, cualquiera que sea su status”.

Maribel Hastings es asesora ejecutiva y analista de America’s Voice