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A Dios rogando y con el mazo dando

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11/04/11 a 11:24am por Maribel Hastings

WASHINGTON – Y continuando con la saga de mensajes contradictorios en el frente migratorio, resulta que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) quiere “mejorar” su imagen entre la comunidad inmigrante de Chicago, Illinois, mientras cerca, en Detroit, Michigan, el mismo ICE parece haberse dedicado a atemorizar familias en los alrededores de una escuela en contra de sus propios lineamientos de no conducir operativos en las inmediaciones de planteles escolares o lugares de culto.

Hoy lunes, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) inicia en Chicago un programa piloto para “combatir la imagen negativa que algunos grupos tienen sobre el Departamento”, reportó la agencia noticiosa AP.

La nota agrega que la idea es reunir a funcionarios de algunas de las agencias del DHS, como ICE y la Oficina de Protección Aduanal y Fronteriza (CBP), con inmigrantes y otros grupos de la comunidad para responder a las inquietudes que tengan. La nota cita a una funcionaria de la CBP diciendo que lo único que la gente está acostumbrada a ver de ellos es “que estamos parados en la frontera, inspeccionando equipaje” y agregó que desde la reorganización del DHS en el año 2003 ha habido una “desconexión” con el público.

Lamentablemente la comunidad inmigrante no está sólo acostumbrada a ver a los agentes en la frontera “inspeccionando equipaje” porque las deportaciones de ICE son el pan nuestro de cada día para muchos.

Ahora incluso no son las llamadas redadas silenciosas.

En el vecino estado de Michigan, en la ciudad de Detroit, organizaciones denunciaron las tácticas de temor empleadas por ICE esta vez en las inmediaciones de una escuela en esa ciudad.

En rueda de prensa el pasado miércoles frente al plantel, grupos pro inmigrantes con algunos de los afectados, explicaron que los agentes siguieron a varias familias hasta el plantel escolar y cuando menos seis agentes se apostaron en vehículos fuera de la escuela.

Como en otros operativos, los afectados no son sólo los inmigrantes sin documentos sino sus hijos, muchos de ellos ciudadanos. Un artículo cita al director de la escuela Hope of Detroit Academy, Al Abdel, diciendo que los niños “no se pueden concentrar porque temen que si uno de sus padres es apartado de ellos, se preguntan si sus hermanos y sus padres estarán aquí el día de mañana con ellos”.

Las denuncias fueron suficientes para que ICE emitiera una declaración afirmando que se está investigando el asunto. Brian Hale, portavoz de ICE, señaló que “aunque un análisis preliminar sugiere que se siguieron ciertos requisitos, algunos elementos de la operación parecen haber sido contradictorios con nuestras normas, prioridades y política”.

Pero claro, no hay nada que temer porque tanto la Casa Blanca como el DHS y por consiguiente ICE y CBP, el mismo que removió a Guatemala a una ciudadana estadounidense de cuatro años de edad, aseguran que todo la fuerza de la ley se está centrando en los criminales considerados “lo peor de lo peor”.

Esta semana, otra vez, el presidente Barack Obama se reunirá con la bancada latina del Congreso (CHC) para hablar de inmigración, entre otros asuntos. Esto en medio de un reporte de Bloomberg de que la Casa Blanca habría tratado de persuadir a algunos congresistas demócratas de no participar en una rueda de prensa el pasado 31 de marzo para anunciar una gira nacional que pide un fin de las deportaciones de padres de niños ciudadanos y de jóvenes que se beneficiarían del DREAM Act.

El presidente Obama ha indicado que no tiene el poder de saltarse las leyes existentes para frenar deportaciones y su Casa Blanca asegura que las soluciones administrativas no funcionan a gran escala porque lo que se requiere es una reforma migratoria integral por la cual están trabajando.

Quizá, entre tanto, crean que la campaña de cambio de imagen de ICE sí puede aplicarse a gran escala y cuando menos apaciguar a la comunidad en tanto pasan las elecciones.

Como dijo la Coalición de Illinois para los Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR) echando mano de una frase popular el inglés, el plan del cambio de imagen del DHS, “es como ponerle lápiz labial a un cerdo: sigue siendo un cerdo horrible”.

Maribel Hastings es asesora ejecutiva y analista de America’s Voice

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