Political Analysis en Español

Obama: Reencendiendo la llama de la pasión

by Maribel Hastings on 09/04/2012

Por Maribel Hastings, asesora ejecutiva de America’s Voice

CHARLOTTE, Carolina del Norte – Barack Obama ha hecho historia en los estadios. Aceptó la nominación presidencial de 2008 en el estadio Invesco de Denver, Colorado con la promesa de cambio. Ahora aceptará la nominación a un segundo periodo en el estadio Bank of America de Charlotte pidiendo que le permitan seguir Adelante. El cambio no llegó en muchos asuntos, pero con otros cuatro años, asegura, concretará lo pendiente.

Y estadios de votantes es lo que necesitará Obama para lograr la reelección porque los sondeos apuntan a una lucha cerrada con el puntero republicano Mitt Romney.

La economía sigue siendo el Talón de Aquiles de Obama aunque la propuesta de Romney en ese frente tampoco parece convencer del todo a quienes lo ven con escepticismo, como es el caso de los votantes latinos. Ni siquiera teniendo una de las tasas de desempleo más altas del país, los latinos se muestran receptivos del todo al mensaje económico de Romney, evidencia de que la retórica republicana antiinmigrante y antihispana ha calado hondo entre los electores hispanos. No obstante, la encuesta semanal del Latino Decisions/Impremedia sobre preferencias del votante latino encontró que tras su semana de convención en Tampa, Romney y los republicanos empiezan a hacer sus pininos entre los latinos en el tema económico. Por primer vez en el sondeo, Romney y los republicanos llegan al 30% de favorabilidad entre los latinos para arreglar la economía, aunque no a los niveles que requieren.

Obama sigue gozando de la simpatía y del apoyo de los votantes latinos a pesar de esa alta tasa de desempleo que la presente Administración sigue achacando a las políticas de su predecesor republicano, George W. Bush. Y los hispanos lo siguen apoyando aunque no pudo concretarse la reforma migratoria que prometió en 2008, a pesar de haber roto un récord de deportaciones y de haber ampliado cuestionables programas migratorios de colaboración entre el gobierno federal y las policías locales y estatales. La Acción Diferida para los Soñadores parece estar generando entusiasmo entre los votantes latinos y eso también opera a favor de Obama aunque su verdadero efecto está por verse el 6 de noviembre.

Ahora Obama tiene un historial de aciertos y desaciertos. Atrás quedó el mensaje de cambio y esperanza que en 2008 reverberó a lo largo y ancho del país movilizando votantes de todo el espectro: jóvenes, minorías, mujeres, independientes.

En esta oportunidad ese historial motivará a unos y desmotivará a otros. Ya no es tan sencillo echarle la culpa a la pasada Administración y prometer a diestra y siniestra. Ahora Obama tiene que plantear específicamente por qué los votantes deben enviarlo nuevamente a la Casa Blanca. Tiene que movilizar no sólo a la base que lo eligió y que aparentemente sigue dándole el beneficio de la duda aunque su reto sea movilizarlos. De otra parte están esos independientes que necesitan aún más razones específicas para no votar por Romney o simplemente quedarse en casa.

A los votantes hispanos Obama les plantea logros en muchos rubros, particularmente la reforma de salud que benefició a uno de los sectores más golpeados por la falta de seguro médico; se citarán avances en programas educativos; programas de ayuda y expansión a pequeñas empresas; reducciones y créditos tributarios que suponen más dinero en los bolsillos de las familias.

Esos votantes hispanos, sin embargo, querrán saber qué se hará para generar los trabajos que alivien su más de 10% de desempleo.

Querrán saber también si en su segundo mandato la esquiva reforma migratoria tendrá posibilidades reales. Aunque Obama puede seguir argumentando que mucho dependerá del apoyo republicano que fue nulo en su primer mandato, ser reelecto con amplio apoyo hispano y no concretar algo en el frente migratorio a nivel legislativo puede tener eventuales consecuencias negativas para los demócratas Si es reelecto con el apoyo hispano y sin la presión electoral de 2016 en puerta, ¿echará el resto Obama por una solución legislativa al tema migratorio o seguirá el modelo Administrativo de la Acción Diferida para otros grupos de inmigrantes?

Pero me adelanto. Primero tendría que ser reelecto.

Después del jueves Obama tiene dos meses para reencender en los votantes la llama de la pasión.

 

 

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